Como deben ser los horarios de los niños en verano mimuselina

¿Cómo deben ser los horarios de los niñ@s en verano?

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Las rutinas son muy importantes en todas las personas, pero mucho más en los niños. La regularidad en los horarios de los niños en verano y que se repitan determinados hábitos les da seguridad y tranquilidad. A los niños, especialmente los más pequeños, hay que establecerles unos ritmos de verano. No se les puede dejar total libertad porque entonces es un caos para todos, padres, abuelos y ellos mismos.
En los primeros días de vacaciones podemos tener manga ancha, les podemos dar vía libre para que hagan lo que más les apetezca. Hay un ciclo que hay que romper y para eso pueden relajarse los ritmos durante unos 10 o 15 días para que se desahoguen. A partir de ahí habría que regularizarlo y organizarlo.

Horarios, niños, verano: ¿A qué hora levantarse y acostarse?

Esta regularización no ha de ser tan rígida como durante el curso. Cuando llegan las vacaciones no se ven obligados a madrugar. Podemos ser más flexibles en ese sentido.
Si alteramos los horarios de acostarnos y despertarnos, nuestros relojes internos, que se sincronizan con la luz y las rutinas, se van a volver locos. Así, vamos a tener dificultades para dormir y despertarnos a la hora que tenemos que hacerlo. Por lo que es cierto que se pueden acostar más tarde pero tampoco pueden estar durmiendo hasta las tantas y en la cama. Hay que madrugar y hacer cosas.

Horarios, niños, verano: ¿Qué actividades hacer por la mañana y por la tarde?

También hay que tener unos ritmos determinados a la hora de distribuir las tareas. Las mañanas son para estar tranquilos, jugar con la creatividad, ayudar con las tareas domésticas, hacer manualidades, etc…
Es una buena idea apuntarles a campamentos de verano, incluso de día, sin tener que irse lejos o a dormir. Harán nuevas actividades, les mantendrán activos, despertando su curiosidad y les vendrá genial para relacionarse con otros niños y salir de su zona de confort con los compañeros habituales del colegio. Las tardes pueden ser más movidas, salir al parque, piscina, quedar con amigos, etc… Así también llegarán más cansados a la hora de dormir. El uso de las nuevas tecnologías, es caso aparte, lo tratamos aquí en detalle.

Horarios, niños, verano: ¿A qué hora comer?

No se deben cambiar mucho los hábitos de comida. Si ha aprendido a comer verduras en el invierno, ahora igual, comidas veraniegas y sanas. Y los horarios, los habituales.

Horarios, niños, verano: Volver a la rutina en septiembre

Todo ello facilitará la vuelta a la rutina del curso en septiembre. Además, para adaptarse progresivamente, hay que instaurar estos nuevos ritmos 15 días antes del comienzo del colegio.
Establecer los horarios nada más empezar el curso es malo. A las 8 de la mañana, cuando se tenga que levantar el niño, no va a querer. Es mejor aprenderlo con tiempo y no esperar al último día.
Estas rutinas son válidas para niños de cualquier edad. Probad a mantener un orden dentro del modo vacaciones y todo será más sencillo.